Hace
una semana, me encontraba en el aeropuerto de Nürnberg esperando a que saliera mi vuelo rumbo a casa. Busqué una cafetería que me habían
recomendado, situada en el tercer piso. Me llamaron mucho la atención los
carteles que colgaban de las paredes del último tramo de escaleras. Bajo
el lema ealing – drinking – lounging el aeropuerto promueve que el tiempo de espera en horas vespertinas te resulte un poco más
llevadero, cenando, tomándote una copa al son de los clásicos de ayer y de hoy
y finalmente, subiéndote al avión.
Pensé “menuda la que tienen aquí
montada”. Me había levantado a las 5 de la mañana para llegar a tiempo al
aeropuerto tras conducir 100 kilómetros y me pregunté qué hacía yo allí tomándome
un relaxing café con leche in Plaza
Mayor un Milch Kaffee en lugar de haberme
apuntado al fiestón de aquella noche.
Pero
bueno, lo que nos trae aquí es otra cosa. Lo que quería decir es que me encantó
el sitio. Era enorme y sus estancias estaban divididas en 5 ambientes. Por un lado, un comedor íntimo en tonos cálidos, una
zona con mesas altas y alargadas, una zona de desayuno, una zona con una gran
barra y una terraza exterior, todo con una excelente panorámica a las pistas de
aterrizaje.
Para
que os hagáis una idea, esto es lo que me encontré: