Hace un tiempo,
trasteando por casa, encontré en el baúl
de los recuerdos mi libro de firmas
de cuando hice la Primera Comunión. Un gran libro blanco y dorado (exigencias
de la época ehh) donde todos los asistentes dejaron sus comentarios,
impresiones de aquel día y sobretodo, palabras de cariño. De eso hace ya taitantos años y lamentablemente algunas
de las personas que aparecen, ya no están entre nosotros. En realidad, echando
la vista atrás siempre he sido muy de libro de firmas. Estando en el cole, cada
año cuando acababa el curso, entregaba una libreta a mis compañeros para que me
dedicaran unas palabras. Lo cierto es que las guardo con mucho cariño. Con todo
esto, quiero decir que, poner un libro de firmas en vuestra boda os permitirá tener un recuerdo
para siempre del día que marcó vuestras vidas.
Hay
mil formas diferentes de crear un libro de firmas, es más, 900 no son libros al
uso, sino cualquier sitio donde se pueda escribir. Con un poquito de imaginación,
tendremos algo súper divertido y original. Aquí os dejo algunas propuestas:

